“¡Ya está bueno, vamos a hacerla de verdad!”
Raúl Castro: “Aquí lo que hay que hacer es cientos de miles de casas…”. Foto: archivo de Progreso Semanal
Borrador de un corresponsal
Por Manuel Alberto Ramy
06 de enero de 2009.
Hora: 10:00
“Da Raúl castro luz verde a ciudadanos para que construyan viviendas”. “Raúl Castro autoriza la construcción individual de casas en Cuba”. Estos son algunos de los titulares de los innumerables cables que circularon por los medios el pasado domingo 4 de enero.
Los cables informaban que, durante la emisión del informativo dominical de la TV cubana, el presidente había manifestado “no prohibir (a los ciudadanos), decirles, bueno aquí se puede construir, y usted tiene tanto (de espacio) , y deje este ancho para que por aquí pase una calle un día, y por ahí una acera, y que hagan su casita con lo que puedan”. O que “Aquí lo que hay que hacer es cientos de miles de casas, por eso quiero el árido y la fábrica de cemento y vamos a hacer de verdad la base industrial para desarrollar la vivienda. ¡Ya está bueno, vamos a hacerla de verdad!”
Lo dijo en Santiago de Cuba seis días después de haber clausurado la Séptima Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP: parlamento cubano) y a tres de haber pronunciado el discurso conmemorativo por el 50 Aniversario de la Revolución Cubana. Curioso, ¿no?
Al margen de especulaciones, lo cierto es que sus palabras son un bombazo de profundidad en una de las grandes necesidades de la población. Cuba ronda ya un déficit habitacional de 600 mil viviendas. Se trata de un tema que incide en los bajos índices de natalidad, promueve la promiscuidad y la pérdida de valores y es una de las motivaciones para emigrar.
La decisión del presidente no me sorprende. El pasado 30 de diciembre publiqué en este mismo blog y bajo el título de Recortes y posposición una reseña de su discurso en la ANPP acompañada de alguna que otra impresión personal. Recuerdo a los lectores que como subtitulo extraje la siguiente frase del presidente: “No nos engañemos más; si no hay presión, si no existe la necesidad de trabajar (…) nos quedaremos sin voz llamando al trabajo”. Y añadí de mi cosecha, que “A propósito del tema de las construcciones, Raúl anotó que habría que buscar otras soluciones y punto suspensivo. Me gustaría especular, reitero especular, que una posible vía en la que estuviera meditando pudiera ser la existencia de cooperativas de constructores. La cadena necesidad-motivaciones-eficiencia no solo vale para las personas, también para las sociedades y los estados”.
La decisión anunciada, pero que precisa de regulaciones, es perfectamente coherente con sus palabras, con los puntos suspensivos y especialmente con la realidad, que vale para las personas como para las políticas de cualquier gobierno empeñado en resolver un problema tan vital, urgente y cuya acumulación es cuestionable.
Vuelvo a tomar de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) el comportamiento constructivo de país durante cierto período de tiempo, pero ahora añadiéndole de mi cosecha el creciente por ciento que registra en el mismo el sector no estatal –particulares y Cooperativas, como las de Crédito y Servicios.
2002: 27 460 viviendas terminadas, de las cuales el sector no estatal construyó 7,817 (28.4%)
2003: 15 590, viviendas, de ellas 8,272 corresponden al sector no estatal (53.05%)
2004: 15 352, viviendas, de ellas corresponden al sector no estatal 7,057 (45.9%)
2005: 39 919, viviendas, de ellas corresponden al sector no estatal 25,334 (63.4%)
2006: 111 373 (Cifra cuestionada por el Vicepresidente Carlos Lage)
2007: 52 607 viviendas, de las cuales corresponden al sector no estatal 30,188. (57.3%)
Agrego que del plan del año 2008, que era de 50 mil viviendas, solamente se construyeron unas 44 mil, de las cuales se estima que el 52.7% corresponden al sector no estatal.
A buen entendedor…Además de ser coherente con la dinámica que genera necesidad-motivaciones-trabajo—eficiencia, proclamada por el presidente, convalida y acepta un hecho inobjetable y que reflejan las cifras arriba expuestas: El sector no estatal, a pesar de las dificultades de todo tipo, se ha revelado como el más dinámico y eficiente. Unos han construido con el apoyo financiero de las Cooperativas, otros mediante el ahorro personal de los dividendos que a fin de año se reparten en esas unidades productivas, y otros más a partir de sus recursos personales, pero han construido y en cualquier gráfico representan la línea en ascenso. Han resuelto sus necesidades y aliviado en alguna medida las ineficiencias del estado. Y en nada contradicen preceptos ideológicos. Quizás sirvan para abrir en este sector formas productivas menos dogmáticas, rígidas, paternalistas, y cada vez más acordes con el modelo socialista.

